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9/2/17

“La Noche Justo Antes de los Bosques” y el Festival Temporada Alta en Buenos Aires

La Noche Justo Antes de los Bosques
de Bernard Marie Koltés, dirigida por Roberto Romei




Temporada Alta en Timbre4 le ha sumado a la cartelera porteña obras y artistas de otras partes del mundo de los que sabíamos algo o mucho, pero que no habíamos tenido la oportunidad de disfrutarlos en escena. Como los buenos platos gourmet, la programación juega con colores y texturas contrastantes, todo resulta apetitoso y uno no sabe que elegir del menú, yo he saboreado bocado a bocado, “La Noche Justo Antes de los Bosques” de Bernard Marie Koltés, dirigida por Roberto Romei e impecablemente interpretada por Oscar Muñoz.

Bernard Marie Koltés escribe esta genialidad en 1976 y se estrena en 1977, en ese entonces Koltés ya ha alcanzado su plena madurez dramática y esta obra es la prueba de ello. Se trata de un texto duro, descarnado, profundamente poético que sacude al público, lo toma por sorpresa y lo enfrenta a un espejo de inapelable realidad. Soledad, desamparo, alienación y luego, si se sabe ver, sobreviene el encuentro, la sonrisa cómplice y una tenue esperanza compartida, porque toda la obra es una metáfora del reencuentro con el prójimo, que es el próximo, aquel desconocido que acaba de doblar la esquina.

Una noche, en una calle cualquiera, en la oscuridad, un hombre intenta retener, con todas las palabras que es capaz de encontrar, a un desconocido que ha abordado en una esquina. Le habla de su universo, un suburbio donde siempre está oscuro, donde se siente extranjero, donde ya no se trabaja. Le habla de todo, incluso del amor, como nunca se puede hablar, excepto a un desconocido como aquél, silencioso, inmóvil.

La dirección es de Roberto Romei, un verdadero maestro del arte teatral que ha dirigido en su Italia natal, en Francia, Inglaterra y sobre todo en España, muy especialmente en Barcelona; el Tantarantana, la mítica sala de las butacas azules es un poco su lugar. En Romei se encuentran un par de coordenadas que parecen delinear su mapa de viaje: son riesgo y encuentro. No se queda en las fórmulas conocidas y arriesga siempre para lograr una comunión, un encuentro entre la sonoridad de la escena y el cuerpo del actor y logra cierta musicalidad en el trabajo del actor. En Youtube pueden verse fragmentos de algunos de sus trabajos (recomiendo ver el video: “El aprendizaje” ) y aquí, en “La Noche Justo Antes de los Bosques” asume nuevamente el riesgo y logra el encuentro.

En todas las versiones de esta obra, que es ya un clásico contemporáneo, el personaje monologa con un otro imaginario que no está en escena y entonces, tangencialmente, al romper esa “cuarta pared” es al público a quien le habla, así lo involucra y el espectador es ese otro que dobla la esquina. Pues bien, en esta puesta Romei redobla el riesgo y fabrica una puesta en escena de la que nada puedo anticipar porque la sorpresa es parte del hecho teatral. Y la comunión entre la sonoridad de la escena y el cuerpo del actor, lo logra con una acertada articulación del texto, de cada palabra, hay un “tempo”, hay ritmo en esa manera de hablar, en la respiración entrecortada del personaje, en su andar balbuceante, en su deseo tosco de seducción del otro.

La interpretación de Oscar Muñoz, como ya dije, es impecable, él logra esa comunión extraordinaria de cuerpo y palabra que le exige Romei y cuando le preguntamos, con mi colega Daniel Gaguine, como había trabajado con su director este texto nos dijo:


- Romei es un director que trabaja mucho con la energía, con la biomecánica, con la energía y el movimiento y él me hizo prácticamente una partitura, una partitura física relacionada con la emoción y el cuerpo y yo me pongo dentro de esta partitura. Y esto me da como una libertad porque yo voy pasando por colores físicos, por tensiones físicas, por movimientos relacionados con la emoción y, mientras que esté dentro de esta partitura que él ha dibujado yo estoy libre ahí dentro.

- Y esa energía, en más y en menos, ¿ también se ve modificada por el ida y vuelta, por el feedback con el público?

- La partitura es independiente de la relación con el púlico, yo tengo una energía que es la de la historia, pero las matices sí, claro, van en relación a lo que está pasando con el público. Y esta energía, según el momento, en algunos días tarda más en entrar porque la cosa está yendo por otro sitio. Es una partitura muy clara, física y emocional.

- ¿Te deja lugar para improvisar?

- Sí, pero no al nivel que me descoloque del nivel físico y emocional que tenemos construido. Todo está relacionado; cuerpo y voz está relacionado, es lo mismo.



Cuando artistas enormes como Oscar Muñoz y Roberto Romei nos invitan al banquete teatral no hay más que agradecer que tengamos el Festival Temporada Alta en Buenos Aires Hoy a las 22.30 es la última función de La Noche Justo Antes de los Bosques” , pero si usted no llega a verla, le aseguro que todo lo que se ofrece en el Festival es una delicia que usted puede saborear; la mesa está servida, no se lo pierda.


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