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13/3/16

10° temporada de “EL Bululú” de Oski Guzmán


“EL Bululú”
De José María Vilches a Oski Guzmán


Por Roberto Famá Hernández
(Miembro de la Asoc, Arg. de Inv.  y Crítica Teatral AINCRIT)

Bululú llamaban a aquel artista trashumante que era capaz de interpretar simultáneamente  todos los personajes de una o de varias obras, un verdadero desafío artístico si se quiere hacerlo bien, aunque para Quevedo era "un bufo farandulero y miserable". José María Vilches, había llegado a la Argentina de su amada España en 1962 para trabajar junto a Margarita Xirgú en una puesta de Yerma en el Teatro Odeón de Buenos Aires y nunca más se fue. En 1974 creó “El Bululú” contaba sólo con una capa, una flor, una valija y una selección de lo mejor del “Siglo de oro español” y con ese equipaje recorrió decenas de miles de kilómetros y el éxito lo esperaba en cada sitio. Un accidente en la ruta a Las Flores en octubre del 84 le quitó la vida y lo convirtió en leyenda.

Oski Guzmán en esos años era un joven estudiante del conservatorio que escuchaba una y mil veces una grabación con la voz de Vilches y sin saberlo entonces, se convirtió en su legítimo heredero artístico. Si Vilches tomó aquello que a él le había dejado el “Siglo de Oro”  y le agregó lo suyo, Oski tomó aquello que a él le había dejado Vilches y le sumó lo suyo; la “antología endiablada” que nos habla de la cultura boliviana y andina.

La actriz Leticia González de Lellis, su compañera en la vida, lo estimuló a Oski a levantar aquella capa, la flor y la valija de “El Bululú” y juntos le cosieron “con hilos de oro” los botones, los apliques y remiendos para volver a escena. Y allí está hoy, recorriendo ya su décima temporada a sala llena y con el aplauso agradecido de un público que descubre cómo, la mejor poesía puede colmarse de tanta risa.

El despliegue artístico de Oski Guzmán es sobresaliente: hoy, que hay tanto galancete de Tv, que en teatro no se le escucha desde fila 3 si no usa micrófono, encontrarse con lo que nos brinda Oski Guzmán, resulta una clase magistral de expresividad vocal. Y qué decir de su trabajo físico; conoce y domina todos los resortes de la comunicación corporal, la mueca, el gesto y el movimiento. Sabe poblar de sentido los silencios, enlazar al público con la mirada y manipular en el espacio objetos imaginarios. Por esto y por mucho más es que le digo que Oski es el legítimo heredero artístico de Vilches: no cualquiera puede levantar esa capa, esa flor y esa valija, Oski Guzmán lo logra sobradamente. Con él hablamos después de la función y esto nos dijo:

El Bululú de Vilches fueron 9 años y cerca de 4.000 funciones, con vos por ahí andamos, décima temporada y vaya uno a contar la cantidad de funciones. ¿Cuál es la magia, el secreto que guarda “El Bululú”?

Tienen un nivel impresionante los textos, una altura increíble, son la mejor lírica dramática escrita; Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Lorca, estos romances anónimos. Y, además, tienen la singularidad que son poéticos, son de una retórica interesantísima, pero son popular, muy popular, entonces llega a la fibra del espectador desde un lugar casi inesperado, el espectador no piensa que va a escuchar tan exquisitas palabras al servicio de algo tan inocente, como es comunicarse, hacer reír, hablar del amor…

Y a esos textos una amalgama con la cultura Boliviana y una historia en primera persona, ¿no?

Y luego, claro, hay un cruce, decimos que el material está cruzado por el diablo, que es la cultura andina que yo traigo y que Vilches, de alguna manera, nos dio una pista para hacerlo así; cuando empezamos a buscar material sobre él no había nada, solamente unas entrevistas periodísticas, y él decía que había hecho “El Bululú” en homenaje a sus dos patrias: la española a la que pertenecía y la argentina que él había adoptado y que lo había adoptado a él, porque era muy querido. Entonces, eso nos dio la pista de hacer este nuevo Bululú en homenaje a las tres patrias: la española, que es la de Vilches y la de estos poetas, la patria argentina que soy yo, este actor argentino, nacido, criado y formado como actor en Argentina y al mismo tiempo la herencia andina, que es la cultura que yo heredo de mis padres que son bolivianos. Entonces ese cruce, entre lo andino y lo hispano, enemistado por tanta conquista, se une y se renueva.

Sí, me da la sensación que “El Bululú” es para vos como un mar inmenso, profundo, donde vos te metés a bucear y siempre encontrás perlas nuevas

Sí, eso exactamente. Es lo que yo siempre sentí cuando escribimos este espectáculo con Leticia, yo lo tenía en mi cabeza desde hacía más de 20 años, me lo sabía de memoria y sentía que tenía un tesoro escondido, que sabía estos textos, que los decía por la calle, que los repetía en el colectivo, los decía caminando, que me han salvado de hambrunas y de desconsuelos, de momentos terribles de mi vida, de mucha tristeza, iba recitando estos poemas y me elevaban del suelo para seguir caminando.

Lo que me pareció también muy destacable es la sonorización de la escena, ¿Cómo fue ese trabajo?

Sí, mirá, era parte también de este Bululú, yo sabía que Vilches tocaba la guitarra, tocaba el piano, el momento de Lorca él lo hacía con su guitarra, era él y Lorca; hay un último espectáculo que él hace que es “Donde madura el limonero” todos textos de Machado, donde él toca el piano, si bien no en vivo, el piano que suena lo toca él. Y la relación que yo tengo con la música es básicamente de percusión, me gusta la murga, toco el bombo, el cajón flamenco o el peruano lo toco, siempre participé de ese tipo de juegos sonoros viajando o en encuentros con amigos, entonces para mía era algo muy común, “El Romance de la Luna, Luna” de Lorca, cantado como una copla andina

Ese momento me fascinó, es brillante

Lo hicimos en el primer ensayo, el músico me dijo: “Creo que tendría que cruzarse con algo más tuyo” ¿Y si  lo hago así? (lo canta)  y se hizo un silencio y todos nos dijimos “lo encontramos” y desde ahí nació todo.

Pensaba, aquí en Timbre4 donde tantos jóvenes vienen por vez primera llenos de sueños a estudiar actuación, si vos lo tuvieras ahí, frente a vos, a ese jovencito que fuiste, debutando como el indio número doce por vez primera como actor profesional, ¿qué le dirías?  

(Ríe) Y le diría, seguí, seguí agitando esa tela, mírate en el espejo que te reflejan los demás, si estás perdido mírate como te miran. Yo tuve la suerte, haciendo esa obra, de conocer a Danilo Devizia, un artista increíble, un actor fascinante de los que ya casi no hay y recuerdo que él “me adoptó” en esa obra, me decía: “vos sos un artista, tené cuidado. Una cosa es ser un actor y otra cosa es ser un artista y los actores le temen a la palabra artista”   

-      Claro, te decía que te cuides, porque el artista, la misma sensibilidad a flor de piel que tiene arriba del escenario la tiene abajo y anda por la vida en carne viva.

Exacto. Y Danilo era eso, exactamente. Vos lo veías sufrir en el escenario de la misma manera, cuando hizo “El Fausto” lo fui a ver, lo fui a saludar, él hacía el diablo, lo abrasé y le dije: ¡Estás fantástico! Y él me pregunta: ¿Te gustó? – Sí – le digo. Me mira y me dice: “a mí me está matando”

Me despido de Oski y me voy pensando que sí, que sin dudas José María Vilches de alguna manera le ha dicho a Oski Guzmán: ahí tienes la capa, la flor y la valija, sale a escena porque El Bululú debe continuar.



PREMIOS DE “EL BULULU ANTOLOGIA ENDIABALADA”
Premio mejor labor unipersonal - Premios ACE 2011
Premio mejor unipersonal- Premio Estrella de Mar 2011
Premio mejor música original - Premio Estrella de Mar 2011
Premio José María Vilches 2011
Premio mejor adaptación -Premios Teatro del Mundo 2010
Premio mejor actuación -Premios Teatro del Mundo 2010
Premio del espectador 2010 - Escuela de espectadores 2010
Nominado como mejor actuación - Premios Estrella de Mar 2011
Nominado como mejor dirección - Premios Estrella de Mar 2011
Nominado como mejor labor unipersonal - Premios Florencio Sánchez 2011
Nominado como mejor actuación - Premios María Guerrero 2011
Nominado como mejor actor- Premios Trinidad Guevara 2011
Premio Konex 2011 - Diploma de Merito como actor de teatro de la década

Ficha técnica y artística
Autoría: Leticia Gonzalez De Lellis, Osqui Guzmán
Actúan: Osqui Guzmán
Escenografía: Graciela Galán
Diseño de vestuario: Gabriela A. Fernández
Diseño de luces: Adrián Cintioli
Música y entrenamiento musical: Javier Lopez Del Carril
Asistencia de dirección: Leticia Gonzalez De Lellis
Prensa: Marisol Cambre
Coreografía: Pablo Rotemberg

TIMBRE 4
México 3554 (CABA)
Teléfonos: 4932-4395
Entrada: $ 200,00 - Doble Función: Viernes 20.30  y 22 hs. 

1 comentario:

  1. Tuve oportunidad de presenciar la actuación de Oski Guzmán en El Bululu,en el Centro Cultural de Adrogué (11/9/16 fué algo extraordinario, que nos llenó de admiración y reconocimiento a un actor que puede brindar una actuación de tan alto nivel.

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