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3/4/15

Terrenal - (Pequeño misterio ácrata) Una extraordinaria creación de Kartun con destino de clásico


Mauricio Kartún:  
“Esta es la dialéctica sobre la que se ha construido toda la historia del mundo



Por Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asoc. Arg. de Crítica e Investigación Teatral

Mauricio Kartún, dramaturgo, director y docente  teatral, con más de 40 años de teatro, varias veces premiado aquí y en el exterior, presenta la segunda temporada de su último éxito:  Terrenal -  (Pequeño misterio ácrata) “En un viejo loteo fracasado Caín, Abel, y su versión conurbana del mito. Caín productor morronero. Abel vagabundo, vendedor de carnada viva en una banquina del asfalto que va al Tigris. Hermanos a los bifes compartiendo ese terreno, su edén berreta, partido al medio, al que nunca podrán volver morada común. Y Tatita, siempre ausente, que regresa al fin ese domingo melancólico”.
Una muy inteligente relectura del mito bíblico de “Caٕín y Abel” donde Caín aparece como el creador del concepto de propiedad privada y es, a la vez, su primera víctima. Una excelente metáfora, algo así como una especie de marxismo criollo, una obra que sin duda transita ya el camino de los clásicos de nuestro teatro, una conjunción de contenido y forma impecable. La escenografía y vestuario de Gabriela A. Fernández, en escala de grises con bambalinas rasgadas y un fondo infinito en la oscuridad, suma y mucho, al gran acierto de esta propuesta. 

Hablamos con su autor y director en su estudio de Villa Crespo y esto nos dijo Mauricio Kartún:

De aquel grupo teatral “Cumpa” que integraste en los años 70, política y teatro van de la mano en tu carrera, ¿no?

Sí, pero no hay una fuerza exterior que condicione la aparición del discurso político en mis obras, es una fuerza interior que corresponde a aquello que creo. No me convence a mí la hipótesis de la escritura “por compromiso” No me importa tanto cumplir con un compromiso como cumplir conmigo mismo. Escribo lo que tengo adentro y que muy habitualmente aparece forzado por las circunstancias del presente político y he escrito piezas donde el presente político se transforma en otra cosa, donde predomina la idea sobre el afecto, sobre la paternidad o sobre la infancia. En la última década, seguramente impulsado por algunas circunstancias muy alentadoras y una juventud que retoma  la política como una actividad apasionada, mis obras volvieron a vincularse con esa realidad y ahí apareció “El niño argentino” “Ala de criados” “Salomé de Chacras”  y ahora “Terrenal” 

Cuando un mito,  como el  de Caín y Abel, se cuenta usando la metáfora permite siempre diferentes lecturas; por ejemplo, en el personaje de “Tatita” alguien puede ver a Perón o a Dios o al Estado, y está bien, he ahí el arte, pero, esta idea del “misterio ácrata” del “sin gobierno” ¿debe leerse indefectiblemente como una impugnación poética al sistema capitalista?

Es remontarse a la base del sistema, es olvidarse de la política y pensar en ideología, o sea, pensar en filosofía, pensar que los conceptos de izquierda y derecha, no están hechos por una necesidad de poder de los partidos, sino que los partidos son, en última instancia, el resultado, del resultado, del resultado…de algo, que es una dialéctica original en el hombre y que está expresado ya en la Biblia; Caín, en hebreo antiguo significa “posesión” y Abel significa “Nada”  Es la pulsión de posesión contra el desposeído. Esta es la dialéctica sobre la que se ha construido toda la historia del mundo: La tribu sedentaria que se instala, comienza a marcar territorio y no permite que otro entre y comienza a acumular, produce un pensamiento que es el de la acumulación que deriva en el capitalismo y por otro lado, esa otra tribu nómade, que sólo lleva encima aquello que puede cargar en su huir, que consume, que gasta sólo lo que necesita para seguir. El sedentario practica la “filosofía del hacer” y el nómade, la “filosofía del ser y estar” Hoy, izquierda y derecha manifiestan lo mismo y pasan a ser encarnaciones de necesidades de poder inmediatas que tienen los partidos y está bien, pero dejan de ver la esencia y mi obra, de alguna manera, trata de ir a esa esencia.

Ahora, en el personaje de Caín, aparece otra dialéctica, aquella de “el amo y el esclavo” Caín se vuelve esclavo de su propia creación, ¿no?

La acumulación crea, inevitablemente, un vínculo de dependencia con lo acumulado. En las leyendas tradicionales que acompañan a los personajes de la Biblia, Caín, después de partir a cumplir la condena que le impone Dios por haber matado a su hermano, se dedica tres siglos a construir ciudades amuralladas, dentro de las cuales obliga a vivir a los suyos para proteger lo que ha ganado. Siempre la acumulación exige una energía perniciosa, perversa, que es el tiempo, la fuerza y la angustia puesta en preservar lo conseguido, de manera tal, que lo conseguido no se transforma en espacio de placer, sino en espacio que exige a un displacer, a un sufrir que es el de conservar de alguna manera lo ganado, y el punto más alto de esta angustia es la guerra, los adultos mandan a morir a sus hijos y siempre son los jóvenes los que mueren y se crea esa zona horrorosa en la cual, la defensa de la posesión, crea un sufrimiento, siempre extremadamente mayor que el placer que puede provocar esa posesión. 

Esta es la dialéctica que se pierde de vista. Cuando yo veo que en los últimos años, en el mundo comienzan a aparecer estos grupos de “indignados” - digo indignados sólo por tomar una categoría – y empiezan a aparecer otros impugnadores del sistema, que empiezan a mirar como el sistema en sus base ya es injusto, y que no se trata de cuál sea la aplicación política, este sistema capitalista va a conducir siempre a la injusticia y por lo tanto al dolor, uno empieza a sentir, que nuevamente el mundo está atravesando una zona luminosa. Hoy el mundo está nuevamente iluminado por las luces libertarias que de alguna manera están diciendo abran los ojos porque lo que está mal es la base del sistema y cuando aparecen estas impugnaciones, siempre, el resultado es sano. Sobre esa impugnación del sistema aparece quien intenta transformarlo de manera activa y cotidiana. Yo creo que el mundo está atravesando un momento interesante, justamente por luminoso y de esta luz tiene que surgir algo más justo.

En “Terrenal” la conjunción de contenido y forma, es realmente extraordinaria, y pensaba ¿en qué momento, cómo fue, que decidiste tomar el recurso del clown, para poner en escena esta historia?

Estaba desde el primer día. En los primeros ensayos, yo les plantee a los actores mi hipótesis de que los tres personajes, correspondían a las tres tipologías clásicas de la dialéctica del clown. Desde que el payaso es payaso, el clown ha aprovechado las tres formas tradicionales de producir humor. Número uno; producir un personaje del que te reís; es el payaso, es el clown, es el Tony, los españoles dicen el “Augusto” es el tonto, el nariz colorada, el zapatón, es el que se cae, al que golpean y continuamente nos reímos de ese personaje, de su torpeza, de su ingenuidad, es el “Arlequino” en la Comedia del Arte, pero lo que rápidamente descubre el circo, es que al espectador, además de “reírse de” le gusta “reírse con”  y por lo tanto comienza a crear al “ingenioso” que en el sistema del circo, es lo que se llama el “payaso blanco” como fue en nuestro teatro Pepino el 88, que es el payaso crítico, el que canta, el que habla de la situación, y es el que ironiza sobre la tontería del otro, entonces nos reímos con el ingenio de este “payaso blanco”.  Y hay un tercer tipo de payaso, que es tradicional, que fue muy efectivo en su origen pero que ha perdido vigencia, y que yo recupero, que es el “Pierrot” que es el payaso de cara blanca, con la lágrima pintada, del cual nos reímos siempre porque nos identificamos con su romanticismo en lo ideológico y su romanticismo en lo erótico, es el que cree, el que está enamorado, tiene pasión, es el entusiasmado y la palabra “entusiasmo” es “en su Dios” y “Pierrot” está en su Dios, él cree, por eso Abel sufre tanto el abandono de Tatita, es el romántico, no necesita nada, vive para sus ideas, vive para su amor. Por supuesto, yo esto lo dije en el primer ensayo, pero hasta que esto pasó al cuerpo de los actores, lo que necesitamos fueron meses y meses y más meses, de buscar como era esta dialéctica y un día apareció.

Varios meses de trabajo y eso que Da Passano, tiene amplia experiencia,  ya trabajó como 7 años en “La Banda de la Risa”

Sí, claro! yo trabajé con él, y él trabajó mucho como clown y Martínez Bel también y da clases de clown desde hace años. Ambos están absolutamente cerca de la técnica, la dominan, Da Passano ha hecho calle, maneja perfectamente las técnicas de la percusión, los dos manejan perfectamente los gags, los sopapos y demás. Rissi viene de otra experiencia actoral, muy intensa en comedia y tiene mucho manejo del otro género que es el grotesco, a él hubo que acercarlo a hablar con el público, que es lo que hace el “Payaso Blanco” y durante toda la temporada ha tomado una relación encantadora con el público, ha encontrado con la gestualidad, en su caso con los ojos, con la mirada consigue un efecto de complicidad muy poderoso y una impugnación continua a lo que están haciendo los otros. Hay todo un comportamiento secreto para el espectador, pero orgánico, donde cada uno trabaja en función de su rol.

Ahora, hay en un momento en “Terrenal”, una mención tangencial al “Gran Teatro del Mundo”  que, de alguna manera, lo implica al público, lo mete en la escena, en esta idea del mundo como un gran teatro donde todos tenemos un rol, el espectador queda incluido, queda atrapado en lo que sucede. ¿Vos lo entendiste así?

Sí, pero son cosas que uno descubre en el hacer, no son cosas de las que uno tenga claridad previa porque el artista descubre en la creación, si no fuese así, el artista debiera ser primero un filósofo y luego un artista.

¿Vos decís que para crear se debe llegar a un lugar que no existe?

Exactamente. Y cuando el artista llega, si llega, descubre la existencia de algo. Esto que decís vos, nosotros lo empezamos a descubrir a partir de las primeras funciones, donde por primera vez teníamos al público y donde también le prendíamos la luz en un momento de la obra, y dos de los personajes enfrentaban al público y ahora estaban cara a cara con él y ese público era implicado por la mirada de los actores: - Ah, ¿estaban ahí? ¿Estuvieron siempre delante de nosotros? -  Pero esto no es una especulación de construcción de discurso previo a la obra, es algo que pasa ahí y cuando lo descubrís decís: Bingo! Eureka! Vamos a darle por acá, porque por acá hay sentido.

Ahora, requiere un trabajo del elenco extraordinario; el esfuerzo de Rissi, la energía que pone, la capacidad que tiene de entrega, de darse a la escena, es algo impresionante.

Sí, la última escena es como un esfuerzo deportivo, de hecho Rissi la organiza de tal manera que pueda respirar u ocultarse para poder sonarse la nariz después de llorar, para poder estar descargado y volver, es toda una administración que él hace de su propia fuerza. Por eso, en algunos festivales nos han hecho hacer dos funciones por día, pero no podemos, porque real y orgullosamente, los actores dan todo el esfuerzo en esa función y no se puede porque la segunda no tendría la misma fuerza nunca.

Sí, y el público lo agradece; porque que tengan que salir a saludar 4 o 5 veces y de verdad, porque el público no deja de aplaudir, toda la platea de pié, y a sala llena un jueves, como he visto yo, y con 4 funciones semanales, es extraordinario.

Sí, pero… Mirá, el teatro independiente… Roberto, vos sabés como es esto… (-lo que yo sé es que no le gustan los elogios, lo incomodan y se le nota- ) El teatro independiente se mueve pura y exclusivamente por el placer que produce la obra como obra de arte, lo creado, la recompensa es eso, el aplauso. Esta energía que pusimos produjo por suerte esta reacción en la gente.


A  Terrenal -  (Pequeño misterio ácrata)”  le esperan ya escenarios internacionales y festivales como el de Caracas donde Argentina es Invitada de Honor, harán funciones en Lima, en Montevideo y en noviembre seguramente se presentará en Madrid, pero usted tiene ahora la oportunidad de ver nacer a un clásico de nuestro teatro,  de  jueves a domingos en el Teatro del Pueblo de Diagonal Norte 943 (CABA)

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Ficha técnica artística
Autoría: Mauricio Kartun
Actúan: Claudio Da Passano, Claudio Martinez Bel, Claudio Rissi
Vestuario: Gabriela A. Fernández
Escenografía: Gabriela A. Fernández
Iluminación: Leandra Rodríguez
Diseño sonoro: Eliana Liuni
Fotografía: Malena Figo
Asistencia de escenografía: María Laura Voskian
Asistencia de dirección: Alan Darling
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin

Dirección: Mauricio Kartun


Durante su carrera Mauricio Kartun recibió innumerables premios, entre ellos:

1987 Segundo Premio Nacional y Segundo Premio Municipal en la categoría “obra estrenada” por “Pericones”;
1987 Segundo Premio Municipal en la categoría “obra inédita” y una mención especial en el Premio Casa de las Américas (La Habana, Cuba) por “El partener”;
1989 Premio Discepolín “Personalidad destacada en la Cultura Argentina”;
1991 Premio al Mejor Autor Nacional de la Asociación de Cronistas del Espectáculo por su obra “Sacco y Vanzetti”;
1993 Premio Prensario a la Mejor comedia por “Lejos de aquí”;
1994 Premio Konex- Diploma al Mérito a las cinco mejores figuras de la última década de las Letras Argentinas en la disciplina “Teatro”;
1997 Primer Premio Fondo Nacional de las Artes (concurso de obras inéditas) por “Rápido Nocturno, aire de foxtrot”;
1998 Premio Leónidas Barletta a la trayectoria teatral.
1999 Recibe la Beca Fundación Antorchas para trabajar en el texto “El niño argentino”;
2000 Primer Premio Nacional por “Desde la lona”;
2007 Premio Teatro del Mundo Categoría: Dirección por “El niño Argentino”;
2007 Premio Teatro XXI a la Mejor obra Dramática por “El niño Argentino”;
2007 Premio Clarín Espectáculos al Mejor Espectáculo del Circuito Oficial por “El niño Argentino”;
2007 Premio Trinidad Guevara al Mejor autor por “El niño Argentino”;
2007 Premio Florencio Sánchez al Mejor Autor por “El niño Argentino”;
2007 Premio Argentores a la Mejor obra por “El niño Argentino”;
2008 Premio Podestá. Asociación Argentina de Actores. Mención Especial;
2009 Premio Teatro del Mundo. Universidad de Buenos Aires. Categoría: Dramaturgia. Por “Ala de criados”;
2009 Premio Teatro del Mundo. Universidad de Buenos Aires. Categoría: Dirección. Por “Ala de criados”;
2009 Premio Clarín Espectáculos al Mejor Espectáculo del Circuito Off por “Ala de criados”;
2009 Premio Clarín Espectáculos al Mejor Autor por “Ala de criados”;
2009 Premio del Espectador. Escuela de Espectadores de Buenos Aires. Por la dirección y dramaturgia de “Ala de criados”;
2010 Premio ACE (Asociación Cronistas del Espectáculo) Mejor obra nacional por “Ala de criados”;
2010 Premio ACE (Asociación Cronistas del Espectáculo) Mejor director de teatro alternativo por “Ala de criados”;
2010 Premio ACE (Asociación Cronistas del Espectáculo) ACE de Oro a la figura destacada de la temporada;
2010 Premio Teatro XXI. GETEA. Mejor obra nacional. Por “Ala de criados”;
2010 Premio Argentores. Categoría Teatro. Por “Ala de criados”;
2010 Premio Medalla del Bicentenario. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Personalidad destacada;
2014 Premio Konex de Platino a la mejor figura de la última década de las Letras Argentinas en la disciplina “Teatro: Quinquenio 2004-2008″;
2014 Premio Cuna de la Tradición. Asociación Periodistas de San Martín;
2014 Gran Premio de Honor de ARGENTORES;
2014 Premio Radio Nacional a la Trayectoria;
2014 Premio Perfil a la Inteligencia. Categoría Humadidades y Aporte Cultural;

2014 Nombramiento Profesor Honorario de UBA. Universidad de Buenos Aires.

1 comentario:

  1. Increíble obra. Gran nota. Me gusta esa recomendación de ir a ver la construcción, el vivo de un Clásico que esta al nacer-naciendo-nació

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