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9/3/15

El espinoso tema del incesto en Timbre 4 con dirección de Diego Faturos

Demasiado cortas las piernas
de Katja Brunner



Una familia, padre, madre e hija. Todo podría ser perfecto, pero algo sale mal, muy mal. El padre se obsesiona con la hija desde su primer respiro. El amor "ilimitado" del padre es algo normal para la hija. La madre ve como rival a su propia hija, como ladrona del amor de su marido. Voces externas recrean las posibles situaciones de esta tragedia: el nacimiento, el cumpleaños, una visita al médico. Y así la irrupción de situaciones surrealista de violencia física y psicológica extrema se extiende hacia la sociedad. ¿No está obligada una niña a someterse a la voluntad de sus padres para sentirse valorada por ellos?

Por Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asoc. Arg. de Crítica e Investigación teatral

“Demasiado cortas las piernas”  es la primera obra que se presenta en nuestro país de la joven dramaturga Katja Brunner, nacida en Suiza en 1991 y formada en escritura dramática en la Universidad de Bellas Artes UdK Berlín, Alemania. En 2010 con apenas 19 años escribió  esta obra que nos pone ante el siempre difícil tema del abuso de menores.

El texto está estructurado en la prevalencia de un descarnado monólogo interior de la protagonista, ya que, aunque en escena intervienen distintas voces, nunca interactúan directamente con la protagonista.
Salvo el personaje de la madre, las demás voces no identificables actúan como personajes indeterminados, y bien pueden ser voces de la autora, o investigadores de un centro psiquiátrico, o fantasmas que invaden la mente perturbada de la niña mujer; en verdad no importa, todo lo que dicen, bien podría ser dicho por cualquiera de ellos o bien por todos ya que sus voces al no tener identidad individual adquieren cierta identidad social, por momentos parecen encarnar el pensamiento del sentido común social o el del saber médico.



 Pero lo realmente efectivo para la escena, es que con el recurso de “romper la cuarta pared,” es decir hablar directamente al público y no dialogar directamente con la protagonista, el pensamiento expuesto por estos personajes sin identidad, están interpelando directamente al público, lo llevan a reconstruir en su imaginación lo sucedido entre esa hija, el padre ausente y la Madre, obligando al espectador a plantearse un tema tan espinoso como es el incesto.

Julieta Vallina interpretando a la niña, un rol realmente difícil,  logra un alto nivel emocional. Le preguntamos cómo logró superar semejante desafío y esto nos dijo:

La verdad que el director me dirigió muy bien, es una persona muy joven y muy talentoso, y él, a lo que apuntaba, era a tratar de no ponerle una cuestión moral al asunto, sino que yo realmente defienda al padre, defienda al vínculo, sin ningún prurito, sin que intervenga lo que uno piensa, y él logró ayudarme a dejar eso a un lado, porque como actriz es muy difícil separarse de lo que uno piensa y siente, defendiendo la actitud del padre, netamente abusiva y monstruosa y es difícil, pero es un personaje que me permite transitar por diferentes estados muy complejos.

¿Cómo te sentiste usando el recurso de “romper la cuarta pared”?

Es difícil, sí. Hace mucho que no se suele hacer, antes se hacía mucho en los 90, este tipo de obras de dramaturgia más rota, rompiendo “la cuarta pared”, pero es algo que yo hice bastante con el “Periférico de Objetos” un teatro más de investigación y tengo entonces ese entrenamiento, que me gusta mucho porque se produce otro juego, aunque es duro, porque la gente me mira muy de cerca, un poco angustiada por lo que les estoy diciendo, pero ahí está parte del placer del actor; el desafío de capturar al espectador, a pesar de que lo que uno esté diciendo sea una aberración y tratar de “hipnotizarlos” con el “Como” y con la creencia personal del actor.

He sabido de otras obras con una temática similar, donde les ha ocurrido repetidas veces, que luego de la función, más de un espectador se les acerca al elenco o director para decirle: “a mí me pasó” ¿Estás preparada para que eso te ocurra, por lo conmovedor de tu trabajo?

Sí, el año pasado hicimos tres funciones con debate, donde asistieron varios profesionales de la psicología y decían ellos que hay muchos más casos de los que uno supone y de casos de víctimas que defienden al abusador, y a mí me asombró escuchar eso y tuvimos devoluciones de gente que se ha sentido muy tocada por la obra y el teatro tiene estas cosas, de movilizar así a la gente y los artistas lo sabemos.

“Demasiado cortas las piernas”  es una obra muy difícil de llevar a escena, ya que no se sostiene sin una dirección inteligente como la de Diego Faturos, que va transitando el texto sin caer en golpes bajos, sin regodearse en los momentos en que la risa brota para descomprimir, con un uso medido de recursos de multimedia y con un manejo del espacio irreprochable.  Por eso quisimos hablar brevemente con él y esto es lo que nos dijo:

Diego, ¿Cómo trabajaste para lograr esta puesta?

La obra fue presentada en 2014 en el marco del Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América, y tuvimos tres meses solamente para trabajarla, un mes de adaptación y dos meses con los actores. Y la obra es muy complicada en el sentido que no te resuelve cosas a priori, no te marca escenas, no te dice quien habla, no te dice quién va contando, son textos que tienen guiones que uno sospecha que son personas y no te define quienes son. Y el desafío es como contar esta obra y como ir desarrollándola para que llegue al espectador.

Ahora, en este recurso de la no identidad de los hablantes y el de romper tanto “la cuarta pared” me da la sensación – vos me dirás si es así- que luego de los primeros momentos, el espectador deja de preguntarse qué pasa en la escena y se pregunta, qué le está pasando a él con eso que ve, que lo involucra, ¿no?

Sí, está bueno eso que decís, porque sí, la obra te pone tan en primer lugar como espectador, que es imposible no estar inmerso en la historia y ser parte de ese juego que la obra plantea y ese coro de especuladores que teje hipótesis sobre la Madre y la Hija, que lo hace al espectador ser parte del proceso y teje también sus hipótesis, porque hay miles de posibilidades para esta historia.

Una propuesta muy recomendable para ir de a dos, de a tres o más; les puedo asegurar que verán buen teatro y el debate posterior se extenderá por horas.



Ficha artística-técnica
Dramaturgia: Katja Brunner
Traducción: Carla Imbrogno
Elenco: Julieta Vallina, Julián Krakov, Matías Labadens, Francisco Lumerman, Lala Mendia, Javier Rodríguez Cano, Cinthia Guerra
Escenografía: Eliana Itovich, María Emilia Marozzi
Video: Felipe Garrido
Animación: Javier Timossi, Cecilia Jaime
Ilustración: Augusto Consthanzo
Iluminación: Lucía Feijoó
Fotografía: Christian Inglize
Diseño de comunicación visual: Julieta García Zacarías
Producción ejecutiva: Rocío Pérez Silva
Asistente de dirección: Marcelo de León
Prensa: Marisol Cambre
Dirección: Diego Faturos
Estreno: viernes 6 de marzo a las 20.30Hs.
Función especial para prensa: martes 3 de marzo
Marzo: Viernes 20.30Hs. | Abril: Jueves 21Hs.
Teatro Timbre 4  | México 3554 | Sala México | CABA

Entradas: www.alternativateatral.com  | Valor: $120

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