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16/2/15

Roberto Carnaghi en una charla de camarín

Roberto Carnaghi:

Debe existir “La Comedia Nacional” Hay una ley que lo exige y sin embargo no se cumple


Por Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

Se reestrenó en el Teatro Nacional Cervantes la comedia “Así es la vida” de Malfatti y LLanderas, bajo la dirección de Santiago Doria, protagonizada por Roberto Carnaghi, secundado por Mario Alarcón y Rita Terranova, junto a Malena Solda, Salo Pasik y elenco, con un despliegue de producción extraordinario. (Ver aquí nuestra crítica) Aprovechamos la oportunidad para visitar a Roberto Carnaghi en su camarín y esto nos dijo:

“Así es la vida”, una obra con 80 años de permanencia a pesar de haber cambiado mucho en el tiempo el modelo de familia, ¿cuál es el núcleo de esa vigencia?

El punto es que la obra tiene eso que es eterno; la relación entre padres e hijos con las dificultades del vínculo que no han cambiado; un hijo que estudia y deja de estudiar, que se mete en un negocio y le va mal y también la relación con la esposa que es una relación idílica a pesar de las discusiones y la relación con el cuñado y demás. 

La frase"hay que agrandar la mesa" y en teatro uno ya sabe de que obra está hablando

Sí, y aunque la frase  “hay que agrandar la mesa” quizás ya no se dice más, de alguna manera, uno lo siente. Los espectadores mayores recuerdan y los más jóvenes se identifican perfectamente con la obra. En general la gente sigue diciendo “así es la vida” Y fijate que cuando lo decimos estamos conectados más que nada con la parte dolorosa de la vida, porque uno nunca levanta la copa brindando y dice “así es la vida” lo decimos siempre conectado con alguien que se va, o algo que fracasó, o por las ausencias. Y eso está constantemente presente en la vida. En lo personal, mi mujer y yo vivimos solos, pero cuando vienen los nietos no decimos “hay que agrandar la mesa” pero usamos la mesa más grande, porque si vienen todos somos doce o catorce.

En esta versión la corrieron un poco del sainete clásico, ¿no?

Sí, y en buena hora, lo que hizo Santiago Doria desde la dirección, es acortarla un poco y sí, la corrió del sainete, como decís vos y está más tirando a la comedia costumbrista, con sus cosas dramáticas, con sus conflictos, pero comedia al fin.

Y de estos 80 años que tiene la obra, vos viviste casi 50 de teatro, y creo que pisaste además de los comerciales, todos los escenarios oficiales, no sé si te falta el Colón…

No, en el Colón trabajé también con Alicia en el País de las Maravillas. Yo trabajé mucho en el San Martín, pero en el Cervantes no trabajé tanto, lo primero que hice acá fue “Ya nadie recuerda a Frederic Chopin" de Roberto Tito Cossa cuando estaba Dragún de director y había hecho algunos entremeses en la sala de arriba, pero en ese tiempo hubo un problema gremial, porque no le pagaban a los actores y terminaron suspendiendo las funciones. Pero trabajé mucho en el off, en el Payró trabajé también, hice giras por el todo el país y en pequeños teatros de la Capital. Trabajé con Gandolfo, con Ure en la sala Planeta y recién voy al teatro oficial, junto a Alfredo Alcón, dirigido por Alezzo que hicimos “Romance de lobos”

Sí, en el 70…

Exactamente. Pero después de eso dejé el teatro oficial y teníamos un grupo independiente  y montábamos nuestras obras, y luego con Petraglia en el Payró, en el Discépolo, en el Abasto y en el Maipo también trabajé y vuelvo al San Martín recién con el “elenco estable”

Sí, yo remarqué tu experiencia en el circuito oficial, porque quiero preguntarte ¿cuál es la función, la tarea que debe cumplir el teatro oficial? ¿Cuál, a tu criterio, es la política que desde un Estado debe llevarse con el teatro?

Yo creo que el teatro oficial tiene la obligación de montar espectáculos, hacer conocer a los autores nacionales, como hace este teatro, y ser un centro de cultura apostando a los buenos actores. Hay algo que es ley y que no se cumple, que es que debe existir “La Comedia Nacional” Hay una ley que lo exige y sin embargo no se cumple. El “teatro de repertorio” te permite que vos podés reponer esa obra al año siguiente con los mismos actores, como la comedia española o la francesa, que tienen un elenco estable pagado por el Estado y que pueden hacer lo que hizo Kive - (se refiere a Kive Staiff al frente del  San Martín, durante casi 30 años en diversos períodos) – con giras internacionales. Nosotros salimos de giras a España, a Rusia, a Perú, compañeros que fueron a Italia y nuestro teatro fue reconocido en toda Europa y tomó prestigio nuestra escena. Y no es que había que poner más plata, porque se hacían convenios; cuando nosotros viajamos tres meses a España llevamos “El burlador de Sevilla” con el director de La Comedia Española y después se iba a hacer una obra argentina, con actores españoles dirigida por un director argentino en Buenos Aires, pero eso quedó trunco, porque cambiaron los políticos, y cambiaron la política cultural. Y en España no podían creer que nosotros hiciéramos ese teatro; fue un éxito, llenamos el Teatro la Comedia un mes entero todas las noches. Y lo único que pagó el San Martín fueron los pasajes, ellos nos pagaron allí los sueldos y alojamiento y viáticos. Todo eso lo podés hacer si tenés un elenco estable.

Este teatro, el Cervantes,  hace mucho teatro en el interior del país; con “Así es la Vida” no podés ir a salas muy chicas porque necesita espacio y demás, pero por ejemplo, con “Chau Papá” fuimos a pueblitos muy chiquitos y se llenaba y creo que el teatro San Martín debería hacer eso también. Es tener todo un plan cultural que no esté mirando si viene gente o no viene tanta gente; la cultura no es el megaevento en que viene fulanita de tal y canta gratis y está la televisión y el candidato al lado de ella haciendo campaña, no, eso no es la cultura. No digo cuando viene un Plácido Domingo, pero yo lo escuché contarme lo que ganaba un primer violín del Colón y lo que ganaba otro en Europa y en Estados Unidos que ganan 30, o 40 mil dólares mensuales y acá ganaba 7 mil pesos y ¿cuánto se llevaba Plácido Domingo?  Eso no está bien; de alguna manera vos tenés que pagar lo que corresponde, sino bajás el prestigio de nuestro teatro. La cultura es otra cosa… Mirá, decía China Zorrilla: “Si tuviéramos una país donde todo el mundo fuera al teatro, ya sería otro país” que buen país sería!


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