Translate

19/1/15

Un espectáculo de títeres tradicionales chinos se presenta por primera vez en Argentina en el CCC



"REY MONO VS. MADAME ESQUELETO"
Escrita y dirigida por Ignacio Huang

Por Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

Fotografías: Alejandro Chen



Ignacio Huang, el actor que co-protagonizará “Un Cuento Chino” junto a Ricardo Darín y que vimos en decenas de otros trabajos actorales, tanto en teatro como en cine o Tv, nos trae ahora un espectáculo jamás visto en Argentina con títeres tradicionales chinos y con él hablamos sobre este espectáculo inédito que se presentará en el CCC y sobre la integración cultural entre los países asiáticos y Argentina.

“Rey Mono Vs. Madame Esqueleto” es el primer espectáculo en Argentina  con títeres tradicionales chinos,  entonces, la primera pregunta es ¿Cuál es la particularidad de estos títeres?

En el arte popular folklórico chino tenés la ópera, la técnica de sombras chinescas y el títere con sus todas variantes, que en este caso es el títere de bolsa, llamado así porque tiene un cuerpo blando con forma de bolsa, donde se introduce la mano del titiritero, además, la cabeza del muñeco, las manos y las piernas deben ser talladas en madera; no pueden ser de porcelana, ni papel maché porque estos títeres generalmente participan de peleas chinas, de kung fu, y hay muchas piruetas donde vuelan por el aire y lo debe atajar el manipulador y podrían caer al piso y romperse en medio de la función.

Sobre el texto original que adaptaste para esta obra, ¿qué nos podés decir?

El texto original se llama “Peregrinación al oeste” y es una de las 4 novelas canónicas de China y trata de un monje que va hasta la India, por orden de un emperador, para conseguir unos escritos en sánscrito del budismo, y eso es, en la realidad, la historia de la introducción del budismo en China.

Bien, adaptaste el texto,  ¿cómo armaste luego el grupo para llevar la historia al retablo?

Se pensó en un principio que inmigrantes chinos en Argentina aprendan esta técnica del títere de bolsa, pero es imposible que en un año puedan aprender y habiendo tan buenos titiriteros argentinos, excelentes profesionales, para ellos sería agregar algo nuevo, a un conocimiento anterior, de modo que se acercaron varios y de un grupo original de 10 quedaron 4: Julieta Viveros, Florencia Hardoy, Ricardo Lista y Fernando Suárez, con ellos estoy trabajando y estrenamos en febrero.

Y estrenan en un lugar que ya es emblemático para el arte titiritero que es el Centro Cultural de la Cooperación.

Sí, yo digo que es la Meca y los titiriteros que forman el grupo quisieron estrenar allí, de modo que preparé una carpeta y presenté el proyecto y la gente del CCC, que sabe mucho de esto, quedó entusiasmada con programar un espectáculo con títeres tradicionales chinos, algo inédito en Argentina.

¿Podemos asegurar realmente que, por temática y realización,  es en verdad un espectáculo que puede disfrutar tanto el público infantil como el adulto?

Sí. Claro que sí, y ¿por qué? porque tradicionalmente estos espectáculos, se hacen en los patios generales de los templos y se hacen en días festivos. Imagínate esos patios de los templos; es una cosa muy popular, porque viene todo el mundo, grandes, chicos, abuelos con nietos, hombres y mujeres, hay situación de kermese, venden comida, gente adorando a Buda, gente gritando, gente comiendo, niños corriendo y en medio de eso, hay que armar el retablo y los titiriteros empiezan con una música china muy chillona, atrayendo a la gente, y este arte divirtió a los chinos, grandes, chicos, jóvenes o viejos, desde hace 1.500 años.

¿En el CCC vas a tener música en vivo acompañando el espectáculo?

Sí, tenemos una percusionista china; Eleonora Yang, ella toca todo lo que es la parte percusiva: platillos, gong y algunos tambores. Después en la parte melódica, que no es en vivo, contamos con José Luis Beriol, que es músico argentino. De modo que como digo yo, esta es una obra de fusión Argentina-China en todos sus aspectos.

Sí, el tema de la integración cultural entre China y Argentina, aparece en varios de tus trabajos. Cuando la agenda entre Argentina y los países asiáticos tienen cada vez más espacios comunes, ¿cómo ves vos la integración cultural?

Yo creo que no es casual que se integren China y Argentina, porque hay muchas similitudes entre chinos y argentinos y yo lo puedo decir porque he vivido en oriente y he vivido acá y conozco cabalmente las dos culturas. Los argentinos tienen la particularidad, de encontrar en momentos muy difíciles la manera de seguir adelante y los chinos también, porque a lo largo de su historia siempre han tenido pocos recursos y hoy por hoy, la situación mundial ha hecho que Argentina y China tengan convenios y por eso, no sólo hay muchos chinos en Argentina, también hay muchos argentinos en China y eso es una gran influencia para los dos pueblos, esto genera que puedan nutrirse unos de otros; por ejemplo, los argentinos pueden asimilar la resistencia, la tenacidad de los chinos que a su vez, pueden incorporar la frescura y la pasión de los argentinos; yo mismo soy esa fusión, en mi sucede porque no soy absolutamente argentino,  ni soy absolutamente chino, y soy eso nuevo, soy ese sincretismo, porque nací allá y llevo 20 años viviendo acá.

Ahora, como actor, en algún momento, tuviste que salir a romper la trampa del encasillamiento, del estereotipo y decirte, por ejemplo: “voy a esta convocatoria, a este casting, aunque no pidan actor de rasgos orientales y voy a competirle el papel a otro actor que es rubio y de ojos celestes”

Eso fue siempre mi impulso desde que empecé la carrera. Me encanta la carrera que estoy haciendo y cuando hay un casting, aunque no pidan un oriental, yo voy y me presento. Y cuando uno se presenta así, yo sé que la mayoría tira mi currículo, pero en alguno de ellos, he encontrado trabajo; hay directores que se sorprenden que alguien con mi perfil se presente y ahí comienza a cambiar y se pregunta ¿y por qué no? Y hoy ya soy reconocido, la gente sabe quién soy y que puedo hacer y que no, pero aún cuesta romper el estereotipo. En la Tv y en el cine es muy fuerte eso, en los guiones, en las series, en las novelas, suelen encasillar y un gordo es un gordo y por lo tanto es glotón, una rubia es una hueca y un oriental, habla mal, se enoja mucho y tiene un supermercado.  A mí me llegan todo el tiempo propuestas así y no es fácil decir que no cuando te llaman para uno de esos “clisé” horribles, porque esa productora, ese director, puede decir a este no lo llamen nunca más y entrás en un conflicto: ¿lo hago o no lo hago? Entonces, si lo hago, trato de cambiarle algo al personaje, si es un enojón trato de hacerlo al extremo o agregarle algo que lo haga diferente, que sea una cosa nueva.

Romper ese estereotipo es la verdadera integración,  pero debe romperse de los dos lados;  el actor que hace algo distinto y el productor y el público que lo acepta.

Sí,  fijate que hasta hace pocos años atrás no aparecían actores y actrices orientales en escena; eso poco a poco está cambiando y hay artistas de origen oriental que son muy buenos y que pueden llevar adelante grandes personajes y llegar al corazón de la gente no sólo un “bolo”  o una participación menor. Y la gente también se va abriendo, son como conquistas.

¿Vos crees que la nueva ley de migraciones que impulsó la presidenta en 2004, favoreció esa apertura de ambos lados, de la comunidad china y de la población argentina nativa?

Sí, cuando un país tiene un apoyo a la diversidad se van logrando muchas cosas y yo apoyo 100% todo lo que se hace por la inclusión, este impulso del gobierno en esa dirección está  cambiando las cosas. Un país que toma el concepto de integrar a los inmigrantes o un país que no los quiera muy radicalizado, pero lo peor es lo intermedio, porque los dejan venir, pero no le dan los documentos y entonces se convierten en ilegales, por eso es tan bueno lo que pasó con esa ley. Argentina siempre fue generosa y la pienso como una madre con muchos hijos adoptivos diferentes y la grandeza de Argentina es cuando los quiere a todos por igual.

Ahora, te decía antes que los estereotipos deben romperse de los dos lados, del productor o director y del público,  pero pienso que  la comunidad china es muy conservadora, y que seguramente  no te habrá sido fácil escapar al mandato familiar y ser actor, ¿no? ¿Cómo es romper desde adentro de la colectividad?

Primero yo me recibí de Diseñador Gráfico, eso era como cumplir con la demanda familiar: “estudia algo con lo que no te mueras de hambre” Me recibí y empecé a trabajar en eso, pero me aburría mucho ser diseñador gráfico y me metí en la actuación y cuando te metés en la actuación no podés hacer las dos cosas juntas, estar en la oficina e ir a un casting, y si te toca un día de filmación ¿qué hacés? Entonces decidí ser sólo actor y ahí pasé a ser la oveja negra de la familia, porque mi hermano tenía ya negocio, mi hermana directora de escuela y yo ¿qué? haciendo teatro independiente donde venían a verme 4 personas y esa época, ese momento de mi carrera fue bastante oscuro, porque nunca uno sabe si puede llegar a ser reconocido por su trabajo y al punto que mis padres trataban de no mencionarme en sus conversaciones cuando hablan con gente de la comunidad; era un “caso perdido” que fue a hacer actuación. Claro que todo esto cambió con el éxito de “Un cuento chino” y a partir de ahí me convertí en el ejemplo de la comunidad, de ser la oveja negra pasé a ser “el joven sobresaliente de la comunidad” y en las cosas que yo empiezo a hacer comienzo a tener un público oriental también, al punto que como yo soy nacido en Taiwan y en muchas entrevistas dicen simplemente que soy chino, sin aclarar mi lugar de nacimiento, los taiwaneses en Argentina salen a decir: no, no, él es de los nuestros.

“Rey Mono Vs. Madame Esqueleto”, el primer espectáculo de Títeres Tradicional Chino en Argentina, presentado por el Grupo Hua Guo Shan, desde el domingo 15 de febrero a las 20:30 hs. 
en el Centro Cultural de la Cooperación.






No hay comentarios:

Publicar un comentario