Translate

21/12/14

Cuando las buenas noticias causan temor


Demolerán en parte el Teatro la Ribera para su puesta 
(¿supuesta?) en valor


Por Roberto Famá Hernández
Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

Sabemos de la poca importancia que el Gobierno de la Ciudad le otorga al patrimonio cultural y cuando se anuncian obras de remodelación causan preocupación antes que alegría, porque siempre son prestos para cerrar y demasiado lentos para concretar y cumplir con éxito lo prometido. Como ejemplos, basta recordar los problemas causados en el Teatro Colón, o que la Sala Lugones del San Martín lleva más de un año cerrada y ya admitieron que para su apertura no contará con la tecnología digital para la proyección cinematográfica de actual producción. 

Ahora es el turno del viejo y querido Teatro de la Ribera que, según una disposición publicada en el Boletín Oficial firmada por el Director General De Interpretación Urbanística (Ministerio de Desarrollo Urbano), se demolerá una parte para ponerlo en valor.

 “Puesta en Valor, Modificación con Demolición Parcial” (…) para el Teatro de la Ribera sito en la Avenida Pedro de Mendoza Nº 1.821/25/29 el proyecto de puesta en valor, modificación con demolición parcial para el Teatro de la Ribera”, enuncia el primer artículo de la Disposición 2047.
Según los considerandos, esta modificación es para la “creación de un espacio arquitectónicamente viable para la futura escuela técnica de oficios teatrales que tendrá su sede en el Teatro de la Ribera, integrante del Complejo Teatral de Buenos Aires –CTBA”.

También se pretende la “realización de obras de construcción, refuerzo estructural, remodelación, puesta en valor y adaptación necesarias tanto para adecuar el espacio para la futura escuela técnica, como para mejorar las condiciones de los espacios actualmente dedicados a la formación artística en el lugar”.

También: “brindar accesibilidad al Teatro de la Ribera a personas con discapacidad, según la normativa vigente” y para la “puesta en valor del edificio cedido por el pintor Benito Quinquela Martín en el año 1971”.


Sería necesario que la Asociación Argentina de Actores y/o la Comisión de Cultura de la Legislatura tuvieran sus veedores, sus peritos, que tutelen cada palmo de la obra que el Ejecutivo pretenda. No olvidemos que el Teatro de la Ribera fue donado nada menos que por Benito Quinquela Martín al Consejo Nacional de Educación y hay en sus paredes 8 obras de Quinquela y que en diciembre de 2009 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por decisión del Comité Intergubernamental de la UNESCO Tiene capacidad para 643 espectadores, tiene una platea baja y una platea alta o pullman; un escenario de 11 metros de embocadura y 14 metros de profundidad, demasiado patrimonio cultural para dejar en manos de pocos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario