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12/10/14

Excelente propuesta para todas las edades: "Rompiente" en Teatro NoAvestruz

Silvia Aguado:
Una clown y su universo de ternura.



Por Roberto Famá Hernández

Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

“Rompiente” el espectáculo de clown que Silvia Aguado, con dirección de Agustín Flores Muñoz, nos ofrece los domingos a las 19 hs en el Teatro NoAvestruz,  nos muestra a “RUDA” -así se llama su clown - en un largo viaje, llevando a cuestas una enorme mochila, cargada de objetos que ha ido juntando a modo de “memoria ambulante” a lo largo de toda su vida. Así, pesada y cansada, llega a una playa. Bamboleante por el bártulo gigantesco de sus pertenencias, detiene su marcha. ¿Qué pesa? Es la pregunta que Ruda se repite mientras bucea en el interior de su mochila, más bien de su alma, a la que debe aliviar. La acumulación y el peso descomunal de su equipaje, la obliga, entonces, a tener que decidir qué dejar y qué retener para seguir su camino.
Durante una hora plena de emotividad, poesía, sorpresa y mucha risa, Silvia Aguado mantiene firme sus manos sobre el timón del espectáculo y en ningún momento se le escapa la conexión con el público, que se divierte y participa del juego teatral. Alguien puede desde la platea estornudar, toser o provocar algo, no importa, Aguado incorpora lo que pasa con gracia y espontaneidad y no desperdicia nada, haciendo que cada función se alimenta de si misma.
No cabe duda alguna que Silvia Aguado conoce y domina plenamente todos los recursos del difícil arte del clown, que requiere alto sentido del riesgo, total entrega, dominio de las emociones, un poco de locura, mucha creatividad, pasión, imaginación, saber armar complicidades, sorprender a cada momento y sentir un enorme placer por la escena. Para conocerla un poco más hablamos con ella y esto nos dijo:   



¿Como nace tu personaje de Ruda y cuanto tiempo te llevó para llevarlo hasta este espectáculo?

-         Ruda nace mucho tiempo antes que este espectáculo. El clown llegó un poco de casualidad a mi vida. Yo soy actriz desde hace mucho tiempo y un día, trabajando como actriz, en un entrenamiento con Julio Chavez, estaba la opción de tomar clases de clown y ahí estaba mi primera maestra de clown. Lo tomé porque me coincidía el día, el horario y me dije: “vamos a probar qué es” y fue algo así como un amor a primera clase y de esto hace ya varios años y nunca más pude abandonar a la payasa; Ruda nació un poco ahí y terminó de nacer con el contacto con las maestras que vinieron después: Cristina Martí y muy especialmente Lila Monti que es también creadora de este espectáculo, y ahí sí, diría yo que nació Ruda. Muchos años después charlando con Lila Monti, ella me empujó a ponernos a crear esto que terminó siendo “Rompiente” Empezamos ensayando nostras dos solas, luego ella se fue a vivir a otro lado y adoptó el proyecto Agustín Flores Muñoz, asumiendo la dirección, pero Lila siempre quedó ligada como creadora, porque seguimos trabajando a la distancia la dramaturgia y con Mariano Saba que también asesoró en la dramaturgia y nació el espectáculo en ese momento, a mediados del  2012.

-         Dicen en el ambiente teatral, que la máscara más pequeña del mundo es la roja nariz del payaso. La pregunta es si enmascara, desenmascara o cumple las dos funciones.

-         Tal cual; hace las dos cosas, tapa y destapa infinidad de cosas simultáneamente. Sí, sin duda que es así.

-          ¿Y cómo se transita esa aventura de crear un personaje tan personal, tan ligado a lo propio, sin exponer lo íntimo, lo privado?

-          Mirá, para mí hay una gran diferencia entre exponerse y exhibirse. Yo siento que el clown expone, pero no expone sus debilidades, sus zonas oscuras o frágiles, pero si expone. Exhibirse ya entra en otro campo que no es el nuestro, o al menos el mío. Es una línea delgada, porque obvio que uno trabaja con sus cosas, con sus zonas, pero hay una diferencia entre una cosa y la otra, sin dudas.



-         Y en este trabajo creativo, ¿hay un proceso de prueba y error ante el público, o una vez terminado el espectáculo, ahí está y poco se mueve?


-         Mirá, nosotros hicimos algunas funciones que podemos llamar de prueba o precalentamiento con público, porque nos parecía que era importante esto que vos decís de prueba y error. Teníamos la historia, teníamos el espectáculo, pero antes de abrirlo, queríamos probarlo con amigos, con público cercano y eso es lo que hicimos. Ahí estuvo esa instancia de prueba y error, porque después de un año y medio de trabajo a puertas cerradas, uno pierde cierta distancia y era para nosotros importante pasar por esa etapa previa, de intermedio, entre los ensayos y el estreno.

-         Se que tenés también una amplia experiencia dando talleres, seminarios y cursos de clown, pensando entonces en el proceso de desinhibición que tiene que atravesar quien se inicia, ¿cómo funciona mejor, con un grupo mixto de hombres y mujeres o bien grupos por género?


-         No, yo trabajo con grupos mixtos. Me ha pasado, pero no adrede, de tener un grupo de todas chicas y cierto que la dinámica cambia muchísimo; hay algo que se destapa, porque hay otra confianza y de repente salen otros costados, que ante la presencia de los varones no saldrían, también me ha pasado con un grupo no sólo de varones pero con mayoría de ellos y tampoco la dinámica es la misma, tienen como otra fuerza y las pocas chicas que había se sumaban a esa dinámica masculina y prácticamente era un grupo de varones porque el conjunto adoptaba esa energía. Para mí esta buena la diversidad, tanto de género, como de edades, como de experiencias. Eso de nutrirse del otro, también ilumina zonas diferentes del payaso, para mí es importante trabajar en grupos bien heterogéneos.

-         Ahora, el clown, se trabaja mucho en grupo, pero después la gran mayoría de los espectáculos de la disciplina son unipersonales. ¿Dónde aparece la ruptura?


-         Mirá, es cierto esto que decís: en los últimos años han aparecido muchos unipersonales, tanto de payasos varones que por ahí nos tenían más acostumbrados a eso, como de payasas mujeres. En mi caso fue siempre muy importante la instancia de la “grupalidad”; yo formé parte desde el 2007 de la Compañía “Claun Social y Deportivo” y esa experiencia fue para mi una especie de escuela enorme, del trabajo con el público, del trabajo con el otro, para mi fue indispensable para poder llegar a este lugar, sin duda... Yo soy  muy fanática de la “grupalidad” tanto en mis clases como en el escenario, aunque después trabajes unipersonales, vas a trabajar en grupo porque vas a necesitar alguien que te dirija, alguien que te ilumine, alguien que te asista, entonces, a mi entender, lo grupal es fundamental.


Me despido de Silvia agradeciéndole la nota, pero mucho más su total entrega sobre el escenario. Quienes quieran saber algo más sobre sus cursos o seminarios, podrán contactarla en: http://www.unchapuzon.com.ar/

Ficha técnica artística
Autoría: Silvia Aguado, Agustin Flores Muñoz, Lila Monti
Actúan: Silvia Aguado
Vestuario: Silvia Aguado
Escenografía: Silvia Aguado
Diseño de luces: Ricardo Sica
Video: Ignacio Gutiérrez Arribere
Música: Agustin Flores Muñoz
Fotografía: Natalia Rubinstein, Laura Wohlgemuth
Gestación: Lila Monti
Diseño gráfico: Andrés Kyle
Entrenamiento corporal: Erica Ynoub
Asesoramiento dramatúrgico: Mariano Saba
Asistencia de escenario: Agustina Aguirre
Asistencia general: Andrea Bohrn
Asistencia de dirección: Carolina Díaz Benavidez
Prensa: Marisol Cambre
Producción: Silvia Aguado
Dirección: Agustin Flores Muñoz

NOAVESTRUZ
Humboldt 1857 (CABA)
Reservas: 47776956

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