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2/9/14

Llega un excelente espectáculo de clown a NoAvestruz

" Rompiente "
Una creación de Silvia Aguado, Agustín Flores Muñoz y Lila Monti - Dirección: Agustín Flores Muñoz



Desde el domingo 7 de septiembre vuelven las presentaciones del espectáculo de clown Rompiente con Silvia Aguado. La obra presenta el mundo de RUDA, un ser que, a partir de lo perdido, deberá rearmarse y bucear en el mundo de los recuerdos para perseguir sus sueños.
RUDA -así se llama la protagonista- está en viaje. Lleva a cuestas una enorme mochila, cargada de objetos que ha ido juntando a modo de “memoria ambulante” a lo largo de toda su vida. Así, pesada y cansada, llega a una playa. Bamboleante por el bártulo gigantesco de sus pertenencias, detiene su marcha. La acumulación y el peso descomunal de su equipaje, la obligan a tener que decidir qué dejar y qué retener antes de seguir su camino.



En esa tarea de tener que tomar decisiones respecto de qué cosas se deshará, descubrirá que algo importante le falta entre lo suyo, entre sus cosas más preciadas: un objeto que resulta parte fundamental de un juego y que es a su vez, una fuente inagotable de registros de viejos recuerdos.
En esa pesquisa desesperada por encontrarlo, el azar le sale al paso, la torpeza y el destino le cruzarán conflictos de todos los tamaños. Y a su lado, el mar, un faro, un norte a donde desear ir, aunque no sepa cómo. El pasado a donde buscar los fragmentos rotos, es la manera de tener otra oportunidad.
¿A dónde se van los recuerdos cuando se los olvida? Un borde entre la tierra y el mar. Una rompiente que deberá saber rearmarse. Un vaivén. Un dibujo en la arena antes de que llegue el mar, una manera de contar la vida -hermosa y terrible- sin dejar de sonreír. La aventura de una payasa para nadar en su corriente. Recordar. Del latín Re-cordis: volver a pasar por el corazón.


Durante una hora plena de emotividad, poesía, sorpresa y mucha risa, Silvia Aguado mantiene firme sus manos sobre el timón del espectáculo y en ningún momento se le escapa la conexión con el público, que se divierte y participa del juego teatral. Alguien puede desde la platea estornudar, toser o provocar algo, no importa, Aguado incorpora lo que pasa con gracia y espontaneidad y no desperdicia nada, haciendo que cada función se alimenta de si misma.
No cabe duda alguna que Silvia Aguado conoce y domina plenamente todos los recursos del difícil arte del clown, que requiere alto sentido del riesgo, total entrega, dominio de las emociones, un poco de locura, mucha creatividad, pasión, imaginación, saber armar complicidades, sorprender a cada momento y sentir un enorme placer por la escena. Para conocerla un poco más hablamos con ella y esto nos dijo:   

¿Como nace tu personaje de Ruda y cuanto tiempo te llevó para llevarlo hasta este espectáculo?

-         Ruda nace mucho tiempo antes que este espectáculo. El clown llegó un poco de casualidad a mi vida. Yo soy actriz desde hace mucho tiempo y un día, trabajando como actriz, en un entrenamiento con Julio Chavez, estaba la opción de tomar clases de clown y ahí estaba mi primera maestra de clown. Lo tomé porque me coincidía el día, el horario y me dije: “vamos a probar qué es” y fue algo así como un amor a primera clase y de esto hace ya diez años y nunca más pude abandonar a la payasa; Ruda nació un poco ahí y terminó de nacer con el contacto con las maestras que vinieron después: Cristina Martí y muy especialmente Lila Monti que es también creadora de este espectáculo, y ahí sí, diría yo que nació Ruda. Muchos años después charlando con Lila Monti, ella me empujó a ponernos a crear esto que terminó siendo “Rompiente” Empezamos ensayando nostras dos solas, luego ella se fue a vivir a otro lado y adoptó el proyecto Agustín Flores Muñoz, asumiendo la dirección, pero Lila siempre quedó ligada como creadora, porque seguimos trabajando a la distancia la dramaturgia y con Mariano Saba que también asesoró en la dramaturgia y nació el espectáculo en ese momento, a mediados del  2012.

-         Dicen en el ambiente teatral, que la máscara más pequeña del mundo es la roja nariz del payaso. La pregunta es si enmascara, desenmascara o cumple las dos funciones.

-         Tal cual; hace las dos cosas, tapa y destapa infinidad de cosas simultáneamente. Sí, sin duda que es así.

-          ¿Y cómo se transita esa aventura de crear un personaje tan personal, tan ligado a lo propio, sin exponer lo íntimo, lo privado?

-          Mirá, para mí hay una gran diferencia entre exponerse y exhibirse. Yo siento que el clown expone, pero no expone sus debilidades, sus zonas oscuras o frágiles, pero si expone. Exhibirse ya entra en otro campo que no es el nuestro, o al menos el mío. Es una línea delgada, porque obvio que uno trabaja con sus cosas, con sus zonas, pero hay una diferencia entre una cosa y la otra, sin dudas.



-
  Se que tenés también una amplia experiencia dando talleres, seminarios y cursos de clown, pensando entonces en el proceso de desinhibición que tiene que atravesar quien se inicia, ¿cómo funciona mejor, con un grupo mixto de hombres y mujeres o bien grupos por género?


-         No, yo trabajo con grupos mixtos. Me ha pasado, pero no adrede, de tener un grupo de todas chicas y cierto que la dinámica cambia muchísimo; hay algo que se destapa, porque hay otra confianza y de repente salen otros costados, que ante la presencia de los varones no saldrían, también me ha pasado con un grupo no sólo de varones pero con mayoría de ellos y tampoco la dinámica es la misma, tienen como otra fuerza y las pocas chicas que había se sumaban a esa dinámica masculina y prácticamente era un grupo de varones porque el conjunto adoptaba esa energía. Para mí esta buena la diversidad, tanto de género, como de edades, como de experiencias. Eso de nutrirse del otro, también ilumina zonas diferentes del payaso, para mí es importante trabajar en grupos bien heterogéneos.

-         Ahora, el clown, se trabaja mucho en grupo, pero después la gran mayoría de los espectáculos de la disciplina son unipersonales. ¿Dónde aparece la ruptura?


-         Mirá, es cierto esto que decís: en los últimos años han aparecido muchos unipersonales, tanto de payasos varones que por ahí nos tenían más acostumbrados a eso, como de payasas mujeres. En mi caso fue siempre muy importante la instancia de la “grupalidad”; yo formé parte desde el 2007 de la Compañía “Claun Social y Deportivo” y esa experiencia fue para mi una especie de escuela enorme, del trabajo con el público, del trabajo con el otro, para mi fue indispensable para poder llegar a este lugar, sin duda... Yo soy  muy fanática de la “grupalidad” tanto en mis clases como en el escenario, aunque después trabajes unipersonales, vas a trabajar en grupo porque vas a necesitar alguien que te dirija, alguien que te ilumine, alguien que te asista, entonces, a mi entender, lo grupal es fundamental.



Me despido de Silvia agradeciéndole la nota, pero mucho más su total entrega sobre el escenario. Quienes quieran saber algo más sobre sus cursos o seminarios, podrán contactarla en: http://www.unchapuzon.com.ar/

Ficha artística-técnica
Payasa: Silvia Aguado (Ruda)
Creación: Silvia Aguado, Agustín Flores Muñoz, Lila Monti
Dirección: Agustín Flores Muñoz
Gestación: Lila Monti
Asistencia de dirección: Carolina Díaz Benavidez
Asistencia de escenario: Agustina Aguirre
Asesoría dramatúrgica: Mariano Saba
Diseño de luces: Ricardo Sica
Escenografía y vestuario: Silvia Aguado
Música: Agustín Flores Muñoz
Entrenamiento físico: Erica Ynoub
Diseño gráfico: Andrés Kyle
Fotografía: Laura Wohlgemuth, Natalia Rubinstein
Video difusión: Ignacio Gutiérrez Arribère
Prensa: Marisol Cambre
Producción general: Silvia Aguado
Teatro NoAvestruz | Humboldt 1855 | CABA
Entrada $ 80 | Estudiantes y jubilados $ 60
Reservas | reservas@noavestruz.com.ar  | 4777.6956
Más información: www.rompiente.com.ar | En facebook: Rompiente

Hasta el 26 de octubre

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